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martes, 23 de noviembre de 2010

El régimen de Chávez se convierte en una mina para caricaturistas y dibujantes

 Con Hugo Chávez en la Presidencia de Venezuela, los caricaturistas se dan vuelo: Weil en el diario Tal cual y Rayma para El Universal.


CARACAS, Venezuela, noviembre 23.- El "proceso revolucionario" que encabeza desde hace 11 años el presidente venezolano, Hugo Chávez, es hoy "un paraíso" de inspiración para una mordaz y floreciente generación de caricaturistas, en un país con una histórica tradición de humor gráfico.

Con sólo un lápiz, papel e ingenio, humoristas como Rayma, Edo o Weil llevan más de una década sacando punta al gobierno 'chavista' mediante dibujos irónicos y contundentes.

"Esto es ahorita un paraíso para los caricaturistas, un terreno muy fértil, porque este Gobierno genera noticias a cada segundo", comentó a Efe el caricaturista del diario opositor Tal Cual, Roberto Weil.

Temas de actualidad
El delicado momento económico del país, incluyendo las expropiaciones a empresas privadas, la supuesta influencia cubana y militar en el Ejecutivo o las largas intervenciones de Chávez son algunos de los puntos que los humoristas gráficos atacan con asiduidad.

"Aquí todo sucede de acuerdo a los caprichos de 'El Emperador' y esto, para el humor, es graficable, muy risible e irónico, pese a que para el venezolano sea una tragedia", sostuvo la caricaturista de la cabecera opositora, El Universal, Rayma Suprani.

Aseguran que trabajan en total libertad y sin más censura que la propia, pero hay pocos humoristas que sigan dibujando a Chávez, como lo hacían tiempo atrás, optando por personajes anónimos o imágenes alegóricas menos explícitas.

Rayma justifica la desaparición del mandatario en su trabajo porque "concentra toda la parte negativa del venezolano", mientras que Weil opta por un "mundo paralelo" protagonizado por un uniformado cuya cabeza es una bota militar por "un cierto temor" a posibles represiones.

Sólo Eduardo Sanabria (Edo), humorista gráfico del periódico económico El Mundo, realiza un retrato claro e identificable del líder del "socialismo del siglo XXI", quien encarna escenas divertidas como sus quejas por la brevedad de los mensajes en la red social Twitter que utiliza a menudo.

"He intentado dejar de dibujar al presidente pero la gente me pide que siga porque les encanta y, muchas veces, el mismo chiste amerita que él esté", dice Edo.

Pedro León Zapata, el maestro
Pese a sus diferentes estilos, si algo tiene en común esta nueva hornada de caricaturistas es su admiración e innegable influencia por el maestro del humor gráfico en Venezuela, Pedro León Zapata.

A sus 81 años, Zapata lleva casi medio siglo trazando con ojo crítico dibujos sobre el poder establecido mediante sus "ZapataZos" en el periódico opositor El Nacional.

"Zapata es la gran figura querida y respetada, el maestro de generaciones en Venezuela", relata el profesor Ildemaro Torres, autor de los libros El humorismo gráfico en Venezuela y Zapata.

Torres explica cómo el humor gráfico ha sido históricamente una "herramienta de supervivencia" en el país caribeño, que tuvo sus inicios en época de la colonia, pero eclosionó a principios del siglo XX con publicaciones como la revista Caricaturas o el semanario Fantoche.

De hecho, las caricaturas, y especialmente las de Zapata, han sido motivo de exposición en distintas ocasiones como la actual muestra 'Ingenio sobre papel', que se exhibe desde mediados de octubre en una pequeña galería del este de la capital.

"Yo he estado siempre en la oposición. No es por pose, es por convicción. El humor siempre ha estado en esa posición (...) y lo ideal es que la víctima se disguste", ha declarado Zapata.

No todo son críticas hacia el régimen
No todos piensan igual y, paralelamente a las caricaturas críticas con la gestión de Chávez, existen en Venezuela una serie de humoristas que se definen "a favor del proceso".

Este es el caso de Rubén Hernández (Rubén), Premio Nacional de Periodismo 2010 por sus siete años de colaboración en el oficialista Diario Vea, donde dibuja contra "el imperialismo, la oligarquía y los medios de oposición".

"No critico lo que critica Chávez. A veces coincidimos, a veces él se me adelanta, pero no necesariamente critico lo que él", justifica el humorista gráfico.

Otros periódicos pro-gubernamentales como Ciudad CCS o el estatal Correo del Orinoco tienen sus espacios de caricaturas en los que se refleja una oposición aburguesada y al 'imperio' como eterno enemigo.

Hasta el momento, el Gobierno venezolano ha sido bastante cauto en sus referencias a los caricaturistas de oposición, aunque en algunos programas de la estatal Venezolana de Televisión (VTV) se les llegó a tildar de "terroristas".

"La gente nos ve como héroes y a mi me da cosa, porque yo lo que hago es dibujar todo el día en vez de ir a marchas o protestas", manifestó Weil.
Fuente:
www.elmundo.es
Imágenes tomadas de www.elmundo.es

lunes, 22 de noviembre de 2010

Canal 9 defiende que sus noticias tienen 'una lógica más profesional que política'

VALENCIA, España, noviembre 22 (EFE).- El director general de Radiotelevisión Valenciana (RTVV), José López Jaraba, asegura que la inclusión o exclusión de hechos noticiables sigue "una lógica más profesional que política", y se hace de acuerdo con "las características del informativo", "del día" y de "la coincidencia de informaciones".

Así responde a una pregunta de la ex diputada socialista Núria Espí, quien pedía conocer "el motivo que justifica el no tratamiento por parte de RTVV del caso Gürtel", y sí de "una noticia con titular e intervención del secretario general del PP valenciano sobre una presunta irregularidad en el Ayuntamiento de Gandía".

López Jaraba ha asegurado que la selección de noticias o de refuerzos, réplicas y valoraciones se realiza desde el departamento de informativos de Canal 9, "de acuerdo con las características del informativo concreto, del día y de la eventual coincidencia de informaciones".

Ha explicado que una vez preparada la lista de informaciones a cubrir "de acuerdo con las previsiones y siguiendo las rutinas profesionales que permiten preparar la agenda del día", se procede a la producción propiamente dicha y a la jerarquización temática y desarrollo profesional de las piezas.

"Esta valoración determina que algunas informaciones sean más elaboradas que otras, que se dediquen más periodistas, más recursos materiales o más tiempo, que entren declaraciones de actualidad de alguna de las partes, etcétera", ha destacado el máximo responsable del ente público.

López Jaraba también ha indicado que el director general "no puede ni debe estar pendiente de la producción concreta de esta o aquella noticia", por lo que "delega con total y absoluta confianza en los criterios de los responsables de las áreas informativas y, por supuesto, en la profesionalidad de los redactores".

"Como profesional del periodismo que soy -ha añadido- defiendo la libertad extrema del redactor para elaborar sus piezas informativas de la manera más comprensible al servicio de los derechos de la audiencia, es decir, de los valencianos que nos siguen día a día".

La ex parlamentaria socialista también quería saber si los responsables de informativos de Canal 9 habían "contrastado la información" con el Consistorio, a lo que el director general de RTVV ha respondido exactamente lo mismo que a la pregunta anterior.

Por otra parte, López Jaraba ha negado que RTVV esté negociando con Intereconomía la realización de un programa similar a "El gato al agua", en respuesta a otra pregunta de Espí, mientras que también ha justificado la no emisión de las valoraciones de Compromís al discurso del president de la Generalitat de Fin de Año.

En respuesta al portavoz de este grupo parlamentario, Enric Morera, el director general de RTVV ha afirmado que no existe "ninguna causa extraña o ajena a la producción estrictamente profesional", sino "una simple consecuencia, sin valor ideológico, de la lógica marcha, a veces frenética, del medio audiovisual".
Fuente:
www.elmundo.es

jueves, 18 de noviembre de 2010

Rodicio: 'Parece que una buena noticia no es noticia y terminas contando sólo las cosas malas'

ESPAÑA, noviembre 18.- Tras el estallido de la guerra del Golfo, la periodista Ángela Rodicio tuvo la oportunidad de ir allí y por el camino fue descubriendo que podía mantener la calma en los momentos más duros, que es lúcida cuando la gente se vuelve muy confusa, que afronta situaciones y problemas con la mente fría. Pero todo esto lo ha ido descubriendo por el camino, por eso ha visitado Castellón para compartir qué es lo que hay en la mente del viajero. Este miércoles ha participado en el Ciclo Femenino Singular que organiza la Fundación Caja Castellón.

Para Ángela Rodicio, que ofreció la conferencia titulada 'En la mente del viajero', una de las premisas para hacer cualquier tipo de periodismo, es "mantener siempre una distancia y ser fiel, o por lo menos intentarlo, a un principio básico: hacer un ejercicio de humildad constante, y por eso al igual que cuando te levantas por la mañana abres los ojos por primera vez, los tienes que abrir igualmente con cada historia que narras, con cada crónica que escribes".

"Esto significa limitarse a estar en el lugar adecuado y después simplemente contar lo que has visto. Las conclusiones de esa noticia son propiedad del espectador o de quien quiere interpretar esa realidad que tú sólo cuentas. En resumen, hay que tener humildad y respeto a todas las partes", indica la periodista.

Rodicio ha afirmado que ha tenido que dar muchísimas malas noticias, porque "parece que una buena noticia no es noticia, y entonces terminas contando sólo las cosas malas, que son las que van a entrar en los noticiarios".

"El periodismo es un trabajo de gente que está acostumbrada a plantearse retos y metas, a lanzarse órdagos a uno mismo y a tener sentido del deber, el querer hacer las cosas bien y con cierta dosis de perfeccionismo. Ser perfeccionista en este tipo de trabajo es estar donde pasan las cosas y no contar lo que sucede mediante segundas o terceras personas. Si estás en el lugar del hecho lo ves en directo y es entonces cuando lo puedes contar. Pero es también una especie de gusano interior que te mueve, que te lleva al lugar de los hechos y te empuja hasta el final", relata.

Durante su conferencia, la corresponsal ha manifestado que "nunca he tenido ningún problema por ser mujer. Sí es cierto que en los lugares de trabajo, que no en la ciudadanía, hay bastantes prejuicios y tienes que demostrar que no hay ninguna diferencia entre el hombre y la mujer aunque haya que trabajar cinco veces más para conseguir lo mismo", ha manifestado.

"Pero estamos abriendo brecha. Hace años pagué un precio muy alto por intentar introducirme, en plan profesional y sin ir de 'prima donna', en un mundo masculino. Espero que esto haya servido para que a las chicas que vengan detrás les sea más fácil. Si hay una sola de ellas a la que mi manera de trabajar le ha servido para algo me daré por recompensada de mis difíciles inicios", ha explicado en el Edificio Hucha de Caja Castellón.
Fuente:
www.elmundo.es

La prostitución en la prensa gallega, 'entre la crónica rosa y la negra', según un estudio

  
Un informe reciente señala que Galicia Hoxe es el único diario gallego que muestra interés en mostrar la realidad de la prostitución. En tanto que Xornal de Galicia es el único en esa región de España que no presenta anuncios sobre servicios sexuales.



LUGO, España, noviembre 18.- Un informe sobre la prostitución en la prensa de pago gallega concluye que el tema no forma parte de la agenda diaria de las cabeceras, con una clara tendencia a convertirlo en tema secundario en las informaciones. A pesar de la escasa presencia en las páginas de los diarios, sí destaca un impacto mayor y continuo de los anuncios de sexo de pago. El estudio ha sido dado a conocer en Lugo en uno de los actos que organiza el gobierno local en relación con el próximo Día de la Violencia de Género.

Del total de informaciones publicadas en el periodo elegido para el análisis, la mitad de las portadas con información relacionada con esta temática en Galicia tienen como protagonista la 'Operación Carioca', un proceso judicial contra una supuesta red de proxenetas abierto en Lugo hace un año y que todavía se encuentra bajo secreto de sumario. Una tendencia que se extiende al interior de la prensa, si bien en este caso no superar el 50%.

El estudio ha sido elaborado por el Colegio Profesional de Periodistas de Galicia en colaboración con la Secretaría Xeral de Igualdade de la Xunta. Sus autores, Luis Álvarez Pousa, Olga Castro Vázquez, Iván Cuevas Domínguez y Ana Belén Puñal Rama, se dedicaron al análisis de las representaciones de la prostitución, la explotación sexual, el tráfico y la trata de personas en los medios de comunicación gallegos. El planteamiento de partida, según los estudiosos, es la hipótesis de que la prensa "no está representando en toda su complejidad la realidad de la prostitución con una parte que emerge en la agenda de los medios "teñida de patrones propios de ideología sexista y de los moldes de la información de sucesos".

Análisis de 14 cabeceras
Para ello llevaron a cabo un análisis de contenido y discurso de las piezas publicadas en el mes de diciembre de 2009 en las 14 cabeceras de prensa gallega. En relación con la temática que centra el estudio, los medios analizados tienen preferencia por la información de sucesos (operaciones policial o tráfico de mujeres, por ejemplo) y por aquélla con presencia de morbo o frivolización. "Las informaciones están a medias entre la crónica rosa y la crónica negra", destaca Belén Puñal aunque apunta que "es una realidad al margen de los focos mediáticos".

Asimismo, el texto recoge que la prensa gallega no ofrece una información diferenciada que los distinga de la competencia basado en un tratamiento en profundidad salvo en el caso concreto del diario Galicia Hoxe en el que "se aprecia el interés por abordar los temas de forma diferente y con la inclusión de cuestiones relacionadas con la prostitución que no se incluyen en los demás medios".

Los actores más presentes en las informaciones son aquéllos relacionados con la compraventa de sexo, las personas que ejercen la prostitución, los proxenetas o los compradores de sexo seguidos por actores policiales o jurídicos. Las prostitutas son los actores pasivos en la información, se habla de ellas pero ellas no tienen voz. "No se conoce su situación real ni lo que les ocurre cuando viven procesos judiciales", explica una de las autoras del estudio.

En base al informe, el Colegio hecha en falta un periodismo de investigación "inexistente en los medios gallegos" como sí ocurre con otra actividad delictiva como es el narcotráfico, "sobre la que sí existen periodistas especializados en la comunidad". La prostitución que ocupa las páginas de la prensa en Galicia se refiere a la ejercida por mujeres y aquella ejercida en los clubs "derivado de las dificultades y el declive de la prostitución de calle". Sí distingue el trabajo una sobrerrepresentación de la prostitución de lujo pese a ser minoritaria, "por sus contenidos morbosos asociados o la implicación de personajes conocidos".

Anuncio de sexo de pago
También se pone de manifiesto la inexistencia de una posición explícita con respecto a la abolición o legalización de prostitución con una traslación de las posturas oficiales derivada de las fuentes de información que manejan los propios medios. Y en casos contados se relacionan los temas con la vulneración de derechos o casos de violencia de género.

A pesar de una presencia "relativamente baja" de contenidos de tipo sexual en los diarios gallegos, el informe revela que todos publican anuncios de sexo de pago excepto Xornal de Galicia. En ellos proliferan las fotos de atributos corporales e información al alcance de todos los lectores, lo que supone "un claro beneficio para los medios", explica Belén Puñal.

El Colegio ya elaborado un decálogo de recomendaciones que ha trasladado a los periódicos gallegos sobre violencia de género en el que enmarcan la prostitución "por darse este tipo de situaciones con frecuencia". Desde ahora darán a conocer el informe para que "sea tenido en cuenta" y haga reflexionar sobre un tema que puede ser una lacra social a la vez que un negocio.
Fuente:
www.elmundo.es

domingo, 24 de octubre de 2010

Intercambio de cromos y otros vicios

Defensora del Lector
Milagros Pérez Oliva
ESPAÑA, octubre 24.- El llamado "periodismo de fuentes", aquel que se ejerce desde los gabinetes de comunicación de organismos públicos y privados, cuenta cada vez con más profesionales y tiene cada vez más influencia en la determinación de la agenda informativa, pero una parte de sus profesionales se siente incómoda con el papel que a veces ha de jugar. El periodismo de fuentes necesita repensar su función y garantizar el cumplimiento de las normas éticas del periodismo. Esa es la idea con la que se cerró el debate Gabinetes de comunicación, ¿periodistas o publicistas?, celebrado el lunes en el Colegio de Periodistas de Cataluña, del que hoy quiero hablarles porque las inquietudes allí expresadas tienen mucho que ver con la calidad de la información que ustedes, los lectores, reciben.

La necesidad de dar respuesta a las demandas informativas y hacer frente a la presión, siempre apremiante, de un número cada vez mayor de medios llevó a los responsables políticos de las instituciones públicas y a los gestores de las grandes corporaciones privadas a canalizar la información a través de gabinetes de prensa. Poco a poco, sin embargo, se ha ido imponiendo la tendencia a transformar esos gabinetes de comunicación en instrumentos de control político de la información.

Algunos periodistas de gabinete se encuentran cómodos en su papel de controladores, pero otros, como pudo verse en el citado debate, acusan el malestar que les produce encontrarse en medio de un fuego cruzado de presiones antagónicas: por un lado, la que ejercen los responsables políticos o gerenciales de la institución en la que trabajan, que exigen no solo un férreo control de la información, sino unos determinados resultados de presencia mediática; y, por el otro, la que reciben de los periodistas de los medios, cada vez más enervados por las dificultades que tienen para acceder a la información, incluida aquella que por imperativo legal deberían estar a disposición de cualquier ciudadano.

En mi artículo "Políticos que no aman a los periodistas", publicado hace un año, les expliqué el malestar de los periodistas de los medios, incluidos por supuesto los de El País, por el creciente control político de la información pública. Las relaciones entre periodistas y políticos no han mejorado. Cada vez se convocan más comparecencias de políticos que no admiten preguntas y la utilización de la información con fines partidistas, de propaganda o de mera intoxicación, de la que les hablé en el artículo "Cerrojazo informativo", es cada vez más descarada.

Una de las consecuencias negativas de esa dinámica es un mayor uso -y a veces abuso- de las fuentes anónimas en las informaciones conflictivas, que son muchas. Otra, la tendencia a establecer relaciones viciadas entre los periodistas de ambos lados, lo que en jerga profesional se conoce como "intercambio de cromos". En su versión amigable, esto viene a ser algo así como: "Tú me das la exclusiva y yo le doy a la noticia una cobertura extensa y positiva", y en su versión conflictiva sería: "Puesto que te has portado mal, le daré a otro la exclusiva". Disculpen la simplicidad, pero eso es lo que, crudamente, ocurre con frecuencia. Ya les he expuesto el malestar que ello genera entre los periodistas que trabajan en los medios, pues cada vez dependen más de la información que controlan estos gabinetes, y si quieren ejercer su independencia, cada vez han de hacer un esfuerzo mayor para poder saltar por encima de las barreras de control. En el debate del Colegio de Periodistas de Cataluña se puso de manifiesto que esta dinámica tampoco satisface a muchos de los periodistas de los gabinetes de comunicación.

Puede parecerles que lo que les cuento forma parte de un debate profesional que debería dirimirse por cauces internos. Pero no es solo un debate profesional. Lo que subyace es un debate sobre la calidad de la democracia. En los foros ciudadanos a los que, a menudo, soy invitada, escucho vehementes críticas a los medios de comunicación y muchas de las cartas que recibo como Defensora del Lector no contienen quejas concretas, sino preocupación por la calidad de la información que recibe la ciudadanía. Y también por la influencia negativa que ciertas dinámicas informativas ejercen sobre la toma de decisiones políticas, como se ha puesto de relieve en el tratamiento de la gripe A o en la demanda de reformas penales tras una cobertura sensacionalista y desmesurada de ciertos sucesos. A veces quieren saber por qué diferentes periódicos dan versiones antagónicas de un mismo hecho, y se preguntan cuál de ellos miente. Y son frecuentes, asimismo, las cartas que expresan una sospecha de partidismo en el enfoque de una información.

También algunos políticos se encuentran a disgusto con la actual situación, especialmente aquellos que abogan por profundizar la democracia con mecanismos de participación deliberativa. Consideran que los medios de comunicación no contribuyen a un debate informado, sereno y constructivo. Resulta muy esclarecedor observar cómo se nos ve desde el otro lado. Recomiendo el capítulo dedicado a los medios de comunicación del libro Una agenda imperfecta (Edicions 62), en la que el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Maria Vallès, narra su experiencia en la política activa como consejero de Justicia del Gobierno catalán presidido por Pasqual Maragall. No es una imagen reconfortante.

Explica que intentó aplicar una política de "colaborar con los medios sin rendirse", de no entregarse a la "promiscuidad superficial" entre políticos y periodistas, a los que considera atados por relaciones de falsa confraternización que a menudo esconden una profunda desconfianza mutua, pero el resultado fue decepcionante. La "sobriedad expresiva" y el trato igualitario que dispensó a los medios no fueron recompensados. Y tampoco logró cambiar la relación viciada "que genera una dependencia recíproca malsana, sobre todo para la construcción de una opinión pública bien informada".

En su exposición subyace una amarga crítica al mal uso que a veces hace el periodismo del poder que tiene y a la manipulación informativa que pueden llegar a ejercer algunos medios con fines partidistas, entre los que se incluye el desgaste político de un Gobierno. El creciente partidismo de la vida pública ha tenido su correlato en el alineamiento partidista de algunos medios de comunicación, de modo que cada vez resulta más difícil, y vapuleada, la pretensión de un periodismo independiente.

¿Cómo hemos llegado a esta situación en la que nadie parece estar satisfecho? ¿Es posible un cambio de tendencia? La esperada Ley de Transparencia y Acceso de los Ciudadanos a la Información Pública, promesa electoral del PSOE, debería poner fin a la opacidad que sitúa a España entre los países con menos transparencia informativa. Su tramitación parlamentaria, sin embargo, está paralizada.

La ley puede ayudar a cambiar algunas cosas, pero para revertir la situación se requiere además un cambio en los comportamientos. De momento, el Colegio de Periodistas de Cataluña ha elaborado un manual de buenas prácticas para los periodistas de gabinetes de comunicación. Se les recuerda que también ellos están obligados a cumplir el Código Deontológico de la Profesión Periodística, entre cuyas normas figura no dar información falsa o distorsionada. Se considera legítimo que un gabinete de prensa ofrezca la versión de la entidad, que será obviamente una versión de parte, pero ha de ser veraz. Los códigos deontológicos son útiles, porque fomentan las buenas prácticas, pero su recorrido es limitado porque la vulneración de sus normas queda impune. Por eso en algunos foros de debate comienzan a oírse voces que reclaman instrumentos más coercitivos. Desde el periodismo se considera peligrosa cualquier regulación, pues puede afectar a la libertad de información, pero si no somos capaces de autorregularnos, será inevitable que la sociedad quiera obligarnos a hacerlo.
Fuente:
www.elpais.com

¿Y a mí qué?

Defensor del lector
Juan Carlos Núñez Bustillo
GUADALAJARA, México, octubre 24.- Los manuales clásicos de periodismo dicen que la información noticiosa debe responder a las preguntas básicas: ¿qué?, ¿quién?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿por qué? Las maneras de plantear esta necesidad son obviamente distintas según los autores, pero coinciden en lo básico. Veamos dos ejemplos.

Federico Campbell indica en su libro Periodismo Escrito que el reportero debe responder "a las cinco preguntas de tradición aristotélica: quién, qué, dónde, con ayuda de quiénes, por qué, de qué modo y cuándo".

Vicente Leñero y Carlos Marín afirman en su Manual de Periodismo: "Los elementos que integran cualquier hecho noticiosos reflejan: 1. El hecho: qué ha sucedido. 2. El sujeto: quién realiza la acción. 3. El tiempo: cuándo sucedió. 4. El lugar: dónde se llevó a cabo. 5. La finalidad: para qué o por qué se efectuó. 6. La forma: cómo se realizó.

"Las seis preguntas responden a las interrogantes que suele hacerse cualquier persona interesada en la información. La respuesta determina la amplitud de la noticia. No siempre es necesario responder a las seis; ello dependerá de las características de cada hecho noticioso, pero con frecuencia se responde por lo menos a cuatro. Con este mínimo de respuestas el receptor identifica rápidamente la noticia".

Pero responder a esas preguntas no basta para elaborar una buena nota periodística. Hay otra pregunta que los reporteros no deben olvidar. Esta pregunta es: ¿Y a mí, como ciudadano, qué? ¿Y al lector qué?

Esta pregunta, que le oí por primera vez al periodista Luis Miguel González un día que dialogábamos sobre la pertinencia periodística de un tema, obliga al reportero a evaluar mejor si el tratamiento que está dando al asunto es realmente de interés público. Puede que no lo sea y entonces habrá que descartar el tema. Puede ocurrir también que sí lo sea, pero que en la manera de plantearlo no quede claro. En ese caso es tarea del periodista hacer ese vínculo para que los lectores se percaten de que algo aparentemente lejano sí les incumbe.

Ejemplos
En el periódico aparecen cotidianamente ejemplos de textos que responden a la pregunta ¿y a mí qué? y de otros en los que no aparece. Vemos dos. El viernes pudimos leer una noticia clásica y bien elaborada. Se publicó la página 6 bajo el título: "Ya se aprobó la ley contra la obesidad". Dice: "El pleno del Congreso del Estado [quién] aprobó [qué] ayer [cuándo] por unanimidad [cómo] la Ley Estatal para la Prevención y control de los Trastornos Alimenticios, la Obesidad y la Desnutrición, la cual prevé la creación de un instituto que se hará cargo de las políticas públicas en la materia, además de establecer restricciones para la venta de comida en centros escolares [para qué]". Antes, junto al nombre de la reportera que escribió la nota (Sonia Serrano) aparece la palabra: "Guadalajara" [dónde]. En el resto del texto se desglosa y se detalla la información.

Como lector común, cuando vi el título: "Ya se aprobó la ley contra la obesidad" comencé a leer el texto. No me ocurrió lo mismo con una noticia firmada por la misma reportera que se publicó el mismo día en la página 14 y que se titula: "Plantean la posibilidad de desaparecer el OCOIT" (y eso que soy de los pocos lectores que saben qué es eso). Comencé a leerla sin mayor interés y el poco que tenía disminuyó aún más después de leer el primer párrafo que dice: "Es necesario revisar si tiene sentido que siga funcionando el Organismo Coordinador de la Operación Integral del Sistema de Transporte Público (OCOIT), ya que es claro que los recursos públicos que se le asignan no sirven para mejorar la movilidad en la entidad, señaló el presidente de la Comisión de Vialidad y Transporte del Congreso del Estado, Enrique Aubry".

Supongo que a la mayoría de los lectores les habrá ocurrido lo mismo que a mí. Los editores también lo supusieron y por eso publicaron la noticia de la ley como el tema del día y le otorgaron una doble página, mientras que la segunda apareció mucho más pequeña en la penúltima página de la sección.

¿Por qué me interesó la primera más que la segunda? La respuesta es muy simple y hasta obvia. Porque la noticia sobre la ley de la obesidad me incumbe muchísimo más que la del OCOIT.

Como panzón que soy me pregunté de qué manera la ley podría repercutir, para bien o para mal, en mi vida. Aunque al terminar de leer me di cuenta que las repercusiones no serán, al menos en el corto plazo, mayores, es un asunto que me atañe a mí y a muchos más. No solamente a las personas pasadas de peso, sino también a las que no les sobran kilos y a las flacas, porque la aprobación de la ley tiene que ver con educadores, comerciantes, médicos, nutriólogos, burócratas, sindicalistas, empresarios, etcétera.

En cambio, el texto sobre el OCOIT no es más que una declaración de un diputado que no tiene mayores repercusiones. Dice que es "necesario revisar si tiene sentido" que el organismo siga funcionando. Es decir, que no hay nada. Ni siquiera una iniciativa concreta para que se desaparezca la institución. Entre la declaración del diputado y la posibilidad de que ocurra algo de interés público hay una distancia enorme y lo más probable es que no pase absolutamente nada. Para los protagonistas de la historia: el diputado, los directivos del OCOIT y pocos más, la declaración puede tener cierta repercusión, pero no para el común de los lectores que son para quienes está dirigido el periódico.

El tema sería noticia de interés general si el organismo efectivamente hubiera desaparecido o al menos que se hubiera hecho una propuesta concreta encaminada a ello, pero la declaración del diputado así como está es intrascendente.

Eso no significa que el tema del OCOIT no sea importante. Por supuesto que es de interés general que el periódico dé a conocer las probables irregularidades en el manejo de los recursos de cualquier institución pública y que evalúe los resultados de ese organismo. Entonces sí podrá haber una interesante respuesta para la pregunta: "¿Y a mí, qué?".
Fuente: www.milenio.com

martes, 19 de octubre de 2010

'El palestino: historia de un infiltrado', se adentra en ETA y las FARC en Antena 3

MADRID, España, octubre 19.- Antonio Salas, el periodista que se puso en la piel de un skin (Diario de un skin) y que investigó el tráfico con adolescentes (El año que trafiqué con mujetes), mostrará este miércoles (en Antena 3, después del desenlace de La princesa de Éboli) su nuevo trabajo de investigación, El palestino: historia de un infiltrado, sobre las redes de terrorismo internacional a las que ha podido acceder a lo largo de seis años en 13 países y cuatro continentes.

Tras la falsa identidad de un islamista radical, y con una cámara oculta como única arma, el periodista se infiltrará en Venezuela, en uno de los campos donde se entrenan terroristas de ETA y las FARC.

De esta forma, el reportero recibirá adiestramiento con armas y explosivos, a la vez que consigue desvelar todo el entramado de apoyo a ETA en Venezuela y logra localizar y grabar a Arturo Cubillas, el etarra más buscado, del que la Fiscalía de la Audiencia Nacional acaba de pedir la extradición. Asimismo, dos presuntos miembros de ETA aseguran haber recibido instrucción terrorista en Venezuela por parte de Cubillas.

Este reportaje, que nace tras el atentado del 11M, supone una ardua labor previa de Antonio Salas quien antes de infiltrarse bajo el nombre de Muhamman Abdallah pasó tiempo preparando su identidad ficticia. Estudió árabe, se convirtió al islam y viajó por Oriente Medio y el norte de África para hacer creíble su coartada.
Fuente:
www.elmundo.es

lunes, 18 de octubre de 2010

‘Ahora me voy a infiltrar en el extremismo islamista europeo’: Günter Wallraff

BARCELONA, España, octubre 18.- Arrecia la crisis como nunca sobre los eslabones más débiles de la sociedad y regresa cual Robin Hood el alemán Günter Wallraff, el periodista indeseable que, 24 años después, ha recuperado literalmente las botas que usó para hacerse pasar por el ya legendario Alí de su anterior libro de reportajes, Cabeza de turco. Con ellas, entre otras cosas, ahora ha mudado en indigente en las opulentas Fráncfort y Hannover; ha cambiado de raza y se ha visto insultado como negro; ha trabajado a destajo y sin papeles en una pastelería industrial acogotada por los supermercados Lidl y se ha puesto en una de esas filas apretujadas de telefonistas cual gallinas a hacer 80 llamadas al día para una empresa de call-center. El resultado: los ocho textos del cáustico título Con los perdedores del mejor de los mundos (Anagrama), por su audacia toda una reconciliación con el periodismo.

"La globalización ha empeorado tanto la situación laboral que la ha llevado a un estadio de precapitalismo; solo por eso valía la pena volver", justifica su regreso Wallraff, que ni por asomo aparenta sus 68 años. "He estado corriendo maratones de cuatro horas". Y ahí igual reside el secreto de su buena recuperación de una grave enfermedad que amenazó los últimos 14 años de su vida con clavarle en una silla de ruedas. O que ahora haya resistido temperaturas extremas a la intemperie o al lado de un horno. Se le ve en forma. "¿Cómo cree que ha de vestir un negro?", corta tajante a un periodista que le insinúa que igual exageró su indumentaria en el reportaje Negro sobre blanco, lo que podría emparentarle con un Borat o un Michael Moore. "Uno es más estrafalario y el otro provoca más que yo", zanja el tema.

Partes de estos trabajos han sido grabados con cámara. ¿Forma parte de su nueva estrategia comunicativa?
"Es un matrimonio que no desearía pero lo veo inevitable; por un lado, me ayuda a comprobar los contenidos; por otro, hoy no podría afrontar nuevos proyectos, como uno sobre el colonialismo en África, sin el apoyo de una cadena de televisión... Pero la prensa escrita de calidad aún es muy importante, es la que sigue dando repercusión y peso a un tema y se sigue percibiendo de otro modo; lo de internet es más espuma y más arbitrario... Pero quiero trabajar en paralelo ya".

Un viejo y manido ejemplar de su libro en alemán le hace de carpeta de decenas de folios, correos electrónicos impresos y recortes de prensa que se intercalan entre sus páginas y que a veces saca para ratificar argumentos. No tiene ninguno que haga referencia a lo que por vez primera le ha ocurrido ya, y por dos veces, en este libro: ha sido reconocido sin duda. Igual su tiempo de periodista infiltrado tiene fecha de caducidad.

"No crea: mi maquilladora es excelente y aún me quedan algunos recursos en juego; tampoco sé hacerlo de otro modo: es una obsesión y una autorrealización para mí: necesito sentir en carne propia lo que escribo".

Y en una demostración de confianza en sí mismo y en su poder camaleónico, avanza su nuevo proyecto: "Se trata de infiltrarse en el extremismo islamista europeo". Glups!

"No, no, hay que afrontarlo, no podemos convertir el radicalismo islamista en un tabú para una izquierda que debe aprender de los errores de la guerra fría, cuando se permitió el abuso de los derechos humanos en el Este", justifica el que puede ser su reportaje más peligroso. Parece no preocuparle su integridad física, le molestan más las referencias a la ética de su trabajo, de llegar a una verdad por el engaño de su disfraz. "Finjo, cierto, pero no es un fin en sí mismo; mi único límite ético es la vida privada de las personas, eso sí que ya sería sensacionalismo; me parece mucho menos ético no contrastar las cifras".

No le ha ido mal a Wallraff este libro en Alemania. A raíz de su salida, los albergues de Fráncfort y Hannover han sido cerrados por malas condiciones y se ha abierto un juicio contra la empresa subcontratada por Lidl. Pero quizá el más escalofriante, por lo maquiavélico que describe, sea el último reportaje, el de un bufete de abogados que, a 350 euros la hora, asesora y da conferencias tan gratificantes como Un futuro sin comités de empresa o El despido sin motivos para despedir. Wallraff acude a ellos como gran empresario en silla de ruedas para que le limpien la empresa sindicalmente, como le exigen unos compradores norteamericanos. "Sí, es el más bestia de todos; esos abogados son verdaderos delincuentes... Pero no he recibido ni un solo pleito por él. ¿Sabe por qué? Porque apenas araño la superficie: prefieren callar porque lo de debajo es aún peor". El juez retirado que asesora al funesto bufete ya juzgó a Wallraff tras su polémico reportaje sobre el diario sensacionalista Bild Zeitung. ¿Los enemigos son siempre los mismos? "Una buena parte, sí; solo cambian las máscaras".
Fuente:
www.elpais.com

viernes, 15 de octubre de 2010

‘Los medios han traspasado la frontera entre información y espectáculo’

MADRID, España, octubre 15.- La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, ha asegurado durante su intervención en el Foro de la Nueva Comunicación que los medios "han traspasado toda frontera" entre la información y el espectáculo con el tratamiento informativo de personajes populares como Isabel Pantoja.

González ha destacado que bajo la máxima de que "para hacer caja, vale todo", las empresas, "no los periodistas", "han traspasado toda frontera y la sociedad lo acaba pagando". En este sentido, la presidenta de la FAPE ha afirmado: "Hemos convertido la información en espectáculo con Isabel Pantoja y con muchas otras figuras. E Isabel Pantoja tiene algo que decir en este capítulo del famoseo, pero otros ni siquiera".

Por otra parte, la responsable de la organización profesional ha abogado por alcanzar un acuerdo entre todos los medios de comunicación para "no acudir" a aquellas ruedas de prensa en las que no se permita formular preguntas como medida de presión para hacer valer la labor del periodista. A este respecto, ha recordado que en esta sociedad "el que no sale en la foto, no existe" y se ha mostrado convencida de que si todos los medios se ponen de acuerdo para boicotear estas convocatorias, ningún partido político ni organización las usaría. "Si de verdad hubiera unidad, de qué", ha subrayado.

Desde la FAPE, ha informado, se han remitido sendas cartas al PP y al PSOE sobre este asunto y el acuerdo alcanzado por ambos partidos para imponer determinadas condiciones a la información que se ofrece en televisión en periodo electoral y obtuvo una respuesta "rápida" del PP, pero "no en el sentido" que le hubiera gustado, mientras que el PSOE no respondió.

Pacto entre editores y periodistas
Sobre el estado laboral de los periodistas, la presidenta de la FAPE ha situado a la "precariedad" como el "gran drama de la profesión» debido a la crisis económica general, pero también a la revolución que han supuesto las tecnologías y que, al final, se ha traducido en un "auténtico atropello laboral". Dicho esto, González ha apuntado que la única solución ante este panorama es un pacto entre editores y periodistas y ha abogado por "trabajar de forma conjunta para evadir esta crisis". "Nos necesitamos mutuamente", ha remarcado.

González ha subrayado que la relación entre editores de periódicos y periodistas es "simbiótica", ya que el periodista necesita a la empresa y ésta, "la calidad de los contenidos". "Viajamos todos en el mismo barco", ha afirmado la presidenta de la FAPE, quien ha apuntado que "la calidad de los contenidos es el ingrediente básico para la salud de los medios".

En relación a la influencia de las nuevas tecnologías, ha reconocido que quizá se ha abordado "tarde y seguramente mal", a la vez que ha instado a los profesionales de la información a crear nuevas narrativas para la red y a los empresarios a "buscar nuevos formatos y modelos de negocio". "La primera década del siglo XX ha hecho añicos la versión tradicional de la prensa".
Fuente:
www.abc.es

jueves, 14 de octubre de 2010

Isabel Pantoja necesita escolta policial para entrar en el juzgado por el acoso mediático

MARBELLA, España, octubre 14.- Una jauría humana formada por periodistas -de prensa rosa y tradicional- y gente de la calle ha convertido la entrada de la cantante Isabel Pantoja en los juzgados de Marbella (Málaga) para recoger un simple papel en un verdadero viacrucis. El espectáculo tenía más semejanzas con un intento de linchamiento que con la cobertura de un acontecimiento informativo. Tan atropellada ha sido la entrada de la tonadillera, envuelta en una melé de unos 80 fotógrafos y cámaras de televisión y reporteros que le preguntaban: "Isabel: ¿te sientes una víctima?", que a la cantante le han roto parte de su vestido. El juez ha lamentado oficialmente el comportamiento de los periodistas.

Pantoja llegó a la sede judicial en un Mercedes gris metalizado sobre las 8.55, para recoger el auto de apertura del juicio oral por un delito de blanqueo. En cuanto los reporteros vieron el vehículo bajar por la avenida del Mayorazgo, rápidamente rodearon el coche y provocaron un atasco que duró 10 minutos. Cuando el Mercedes llegó a las escalerillas de acceso, la cantante aún tuvo que esperar otros cinco minutos a que los periodistas le dejaran bajar.

Una vez en las escaleras se desató la locura. Los reporteros, pese a disponer de un pasillo de dos metros, se abalanzaron sobre Isabel Pantoja, en una escena que recordaba el capítulo final de la novela El Perfume. Todos querían captar la imagen de la cantante, oculta tras unas gafas de sol, a costa de lo que fuera, incluso de la integridad física de su víctima. Durante el ascenso a los juzgados, apenas 20 escalones, hubo caídas y gritos. Los seis agentes del Cuerpo Nacional de Policía que escoltaron a la cantante en la subida no pudieron evitar que a Pantoja le acabaran rompiendo el vestido.

El juez que instruye la causa por blanqueo, separada del caso Malaya, en la que está procesada Pantoja, Sergio Ruiz, se quejó oficialmente del comportamiento de los medios de comunicación durante la entrada de la cantante. El magistrado decidió que Pantoja saliera en su coche por la puerta de los calabozos, "para salvaguardar su integridad física" ante la nube de reporteros. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía afirmaron que el juez constató que Pantoja llevaba el vestido roto y que la cantante optó por no poner una denuncia. En total, el acto de recogida del auto de apertura de juicio oral duró 15 minutos. Ayer acudieron al mismo acto Julián Muñoz y su ex esposa, Maite Zaldívar.

A la salida, los curiosos que a la entrada habían increpado a Pantoja con gritos de "ladrona" y "a Alhaurín" (en referencia a la cárcel malagueña de Alhaurín de la Torre) se arremolinaban delante de las cámaras de programas del corazón para salir en directo. Un obrero de la construcción fue de los pocos que salió en defensa de la tonadillera: "Ha hecho lo que habría hecho cualquiera: poner el cazo".

Según informaron a Efe fuentes del entorno de Pantoja, la cantante no dispone de dinero en efectivo para satisfacer la fianza de 3,68 millones de euros que le exige el juez para hacer frente a la hipotética condena por blanquear dinero del ex alcalde marbellí Julián Muñoz. No obstante, la artista ha señalado una serie de bienes inmuebles que pueden ser embargados para completar la fianza. Según fuentes del TSJA, el ex regidor y la ex esposa de este, Mayte Zaldívar, que acudieron ayer a los juzgados para que se les notificara el auto de apertura de juicio oral, se declararon insolventes y no han satisfecho las fianzas de 7,46 y 2,6 millones de euros respectivamente que les exigía el juez. Ahora el juzgado deberá investigar qué bienes de origen lícito puede trabar para asegurar esta cantidad.
Fuente:
www.elpais.com

Chile: el impacto multimedia de los 33 mineros

Alemania, Argentina, Australia.

   Bélgica, Bolivia, Brasil.

Canadá, Colombia, Costa Rica.

 Dinamarca, Ecuador, Emiratos Árabes.

 España, Estados Unidos, Francia.

 Guatemala, Honduras, Irlanda.

 Israel, Italia, Japón.

México, Nicaragua, Noruega.

 Nueva Zelanda, Paises Bajos, Panamá.

 Paraguat, Perú, Polonia.

Portugal, Puerto Rico, Reino Unido.

República Dominicana, El Salvador, Sudáfrica.

Suecia, Suiza, Turquía.

Uruguay, Vaticano, Venezuela.

ARGENTINA, octubre 14 (BBC).- El interés por los mineros fue creciendo desde el derrumbe del pasado 5 de agosto.

Una combinación de suspenso con la emoción del final feliz dominó las 24 horas de cobertura del rescate de los 33 mineros chilenos que estuvieron atrapados durante 70 días. La Operación San Lorenzo fue seguida por 1,000 millones de personas por televisión y el tráfico en internet podría convertir a este hecho en el quinto que más visitas generó en los últimos años.

Más de 1,500 periodistas de medios locales e internacionales hicieron base junto a la mina para seguir los detalles del izamiento de los trabajadores desde las profundidades del yacimiento San José, ubicado en el norte del país.

Según las mediciones de la compañía Real-time Web Monitor, citadas por la CNN, en la tarde de este martes el tráfico en internet creció a más de 4 millones de visitas por minuto, siendo superado sólo por los partidos del mundial de fútbol, Wimbledon y la toma de posesión de Barack Obama como presidente de Estados Unidos.

Durante 24 horas, la televisión fue mostrando imágenes desde el interior de la mina, con la salida a la superficie de cada uno de los mineros, el reencuentro con los familiares y los festejos callejeros en distintos puntos del país.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, estuvo en el lugar y se dirigió a los presentes y a los espectadores en varias ocasiones, mostrando su dominio de la escena.

Las redes sociales también cumplieron su función en la difusión de las novedades que se fueron produciendo, a través de mensajes enviados por Twitter por gente apostada en el Campamento Esperanza, donde los familiares mantuvieron la vigilia tras el derrumbe el pasado 5 de gasto que sepultó a los 33 hombres.

Pero el fenómeno no se agotó ahí. Bastó que Florencio Ávalos -el primero en ser rescatado- apareciera en la superficie en la noche del martes, para que se multiplicaran los twittsy los comentarios a través de Facebook de personas que, aunque no estaban cerca del lugar, aprovechaban la oportunidad para hacer público el agradecimiento o las felicitaciones por el operativo.

El retorno desde la muerte
¿Qué fue lo que generó tanto interés a nivel mundial? La socióloga argentina Alcira Argumedo encuentra las primeras respuestas en las características del hecho.

Las cámaras de televisión mostraron todas y cada una de las etapas del rescate.

"Este elemento de recuperación desde el fondo de la tierra de un conjunto de seres humanos que parecían condenados a morir ahogados o enterrados tiene un componente muy fuerte. Es un componente de identificación mundial que fácilmente es reconocible más allá de las culturas y más allá de las situaciones peculiares de los distintos lugares de este planeta", explica en diálogo con BBC Mundo.

"Tiene que ver con el retorno desde la muerte y es lo que más ha conmocionado y lo que más han tomado los medios, en algunos casos con elementos de espectacularidad", describe Argumedo.

"Lamentablemente, en estos mismo días hubo tantas muertes por otras razones menos impactantes, estas muertes silenciosas que se producen todos los días y que lamentablemente los medios no las toman", matiza.

Un caso de estudio
Rosental Calmon Alves, profesor de la Universidad de Texas y director del Centro Knigth para el Periodismo de las Américas, señala el "lado humano y emocional" de la historia, se centra en el papel que jugaron los medios de comunicación y lo equipara con la llegada del hombre a Luna en 1969.

"La manera como el gobierno chileno consiguió transformar el rescate de los mineros en un espectáculo televisivo emocional va a tornarse en un caso de estudio clásico", afirma.

En diálogo con BBC Mundo, Calmon Alves sostiene que "hubo un manejo muy competente de los medios".

"Todo estuvo muy bien organizado en el sentido de que imágenes claras e impactantes estuvieran a disposición de los medios internacionales (...) no solamente para la televisión, sino también para la web", detalla.

El interés por los mineros fue creciendo día a día. Tras el derrumbe del 5 de agosto se instaló la incertidumbre que se transformó en esperanza 17 días después cuando se supo que los 33 estaban con vida. Luego se impuso una larga espera.

Calmon Alves destaca "el impacto de la cámara que estaba dentro de la mina" que mostró el momento en que comenzaba el ascenso del primer minero.

"Uno podía escuchar por la comunicación de radio que tenían ellos que alguien gritaba que salieran de enfrente de la cámara. Era como si -además de razones técnicas porque necesitaban tener un contacto visual- estuvieran hablando en nombre de nosotros, mil millones de personas alrededor el mundo que estábamos mirando eso en aquel momento", dice.

El rol del 'animador'
Para Calmon Alves, las dimensiones de este fenómeno van "desde redes sociales como Twitter, Facebook y todas las demás hasta la propia existencia de un comunicador dentro del grupo de mineros atrapados".

Expertos destacan la manera como el gobierno transformó el rescate en un espectáculo televisivo emocional.

Se refiere a Mario Sepúlveda, a quien apodaron "el animador" por haber sido la voz cantante del grupo en los videos que se filmaron en las profundidades de la mina y que comenzaron a circular por el mundo.

"Fue algo extraordinario que muestra que el periodismo dejó de ser monopolio del periodista. Cualquier persona puede hacer periodismo de una manera u otra y este señor se encarnó en el periodista del grupo y es como que ejerció un liderazgo de comunicación".

Manejo del código
El director del Centro Knigth para el Periodismo de las Américas también destaca el hecho de que el presidente de Chile "es un hombre que viene de la televisión o por lo menos tenía una red de televisión".

Siguiendo ese razonamiento se pregunta, "¿hasta qué punto eso fue organizado de una forma mediática porque los chilenos son muy organizados -siempre me dieron esa impresión- o porque además viene de gente con experiencia en los medios?".

Mirando el fenómeno de los mineros desde una perspectiva política, Argumedo que además de socióloga es diputada en Argentina por la coalición de centro izquierda Proyecto Sur, cree que Piñera puede capitalizar esa experiencia a su favor.

En ese sentido muestra el contraste entre el recambio presidencial de marzo pasado en un país azotado por el terremoto de febrero y el clima de alegría que se vive tras el rescate de los mineros.

"Este elemento se está usando, con cierta legitimidad, en una convocatoria a la epopeya nacional, a que se puede, que no hay que bajar los brazos, que hay que luchar, que hay que tener unidad", concluye.
Fuente: noticias.terra.com.ar

Imágenes tomadas de kiosko.net