Mostrando las entradas para la consulta Chihuahua: violencia e impunidad ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Chihuahua: violencia e impunidad ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de octubre de 2010

'El Mundo' premia la libertad de expresión frente a la presión de los poderes en América Latina

Premiadas.
MADRID, España, octubre 07.- La novena edición de los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo ha reconocido a las periodistas mexicanas Sandra Rodríguez y Luz Sosa, ambas periodistas de El Diario de Ciudad Juárez, con el Premio Reporteros del Mundo (creado en memoria de Julio Fuentes y Julio Anguita) y a los directores y propietarios de los dos principales periódicos de Venezuela Miguel Henrique Otero, de El Nacional, y Andrés Mata Osorio, de El Universal, con el premio Columnistas del Mundo (en memoria de José Luis López de la Calle). Los premios internacionales de El Mundo tienen una dotación en cada categoría de 40,000 euros y una escultura de Martín Chirino.

El jurado de esta edición, que decidió los dos galardones por unanimidad, está encabezado por los directores de cuatro de los periódicos más influyentes de Europa: Pedro J. Ramírez, director de El Mundo; Ferruccio de Bortoli, director del Corriere della Sera -representado por la corresponsal en España, Elisabetta Rosaspina-; Alan Rusbridger, director de The Guardian -representado por su corresponsal, Giles Tremlett-, y Laurent Joffrin, director de Libération -representado por el editor de Internacional, Gérard Thomas.

Lo completan cuatro miembros independientes como los escritores Carmen Posadas y Arturo Pérez-Reverte, el columnista de El Mundo Raúl Rivero y el filósofo Fernando Savater, ambos premiados en ediciones anteriores; Aurelio Fernández, subdirector general de coordinación editorial de Unidad Editorial, y Víctor de la Serna, adjunto a la redacción para las relaciones internacionales.

"Sandra Rodríguez y Luz Sosa han demostrado un extraordinario valor en todos los sentidos. Firman sus crónicas aún a sabiendas de que ponen en riesgo sus vidas", ha señalado Ramírez. Ambas periodistas son firmes defensoras de la libertad de expresión en su país, denunciando la lucha de los cárteles por el control de la droga, los asesinatos indiscriminados de mujeres en Ciudad Juárez y el clima general de violencia que se vive en las calles de México. Para Pérez-Reverte, que este año se ha incorporado al jurado, "es importante destacar el hecho de que son mujeres y que ser mujer y hacer este trabajo en México es arriesgarte mucho más".

Tanto Henrique Otero como Mata Osorio son dos periodistas comprometidos con la libertad de expresión. En el caso de Henrique Osorio, el último capítulo de su postura contraria al Gobierno de Chávez lo está disputando ahora en los tribunales por publicar la fotografía donde se mostraba un grupo de cadáveres en la morgue de Bello Monte, con el fin de denunciar la violencia que vive la ciudad de Caracas. Mata Osorio se ha visto obligado a pasar largas temporadas en el extranjero debido al acoso del Gobierno de Chávez.

"Ejercen un periodismo de opinión y defensa de la libertad de expresión donde es más incómodo ejercerla y defenderla", ha resumido el jurado. "Este premio conjunto a los dos diarios más importantes del país, de ideología distinta, evidencia que no hay una perspectiva ideológica y sí democrática".
Texto de Sandra Rodríguez Nieto: Chihuahua: violencia e impunidad 
Imagen: Luz Sosa y Sandra Fernández, en la redacción de El Diario de Ciudad Juárez; tomada de www.elmundo.es

domingo, 3 de octubre de 2010

Chihuahua: violencia e impunidad

Sandra Rodríguez Nieto
Periodista de El Diario de Juárez.
MÉXICO, octubre 03.- La idea detonada por El Diario de Juárez impactó en México y en varias partes del mundo, pero para los habitantes de Chihuahua es absolutamente cierta: en esta entidad, los criminales son las autoridades de facto.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Reporteros demandan garantías para informar

TAPACHULA, México, septiembre 26.- Periodistas de Chiapas marcharon ayer para demandar al gobierno federal que se garantice la seguridad física, jurídica, de vida, patrimonial y social del gremio periodístico nacional y de sus familias en el ejercicio de la profesión.

La pertinaz lluvia no evitó que reporteros, camarógrafos, fotoperiodistas, columnistas, editorialistas y comunicadores que laboran en medios impresos, radiofónicos, televisivos y de internet de los municipios chiapanecos de Cacahoatán, Tapachula, Mazatán, Huixtla y Motozintla caminaran del parque Bicentenario hasta la explanada de la presidencia municipal de Tapachula, ciudad fronteriza con Guatemala.

La víspera, tras el ataque en el que murió el fotógrafo de El Diario de Juárez, Luis Carlos Santiago Orozco, y quedó herido su compañero Carlos Manuel Sánchez, decenas de activistas adheridos al Frente Plural Ciudadano (FPC) y del Frente Democrático Estudiantil exigieron justicia a las autoridades y el esclarecimiento del homicidio.

A lo largo de unos cinco kilómetros por la avenida Jilotepec, los manifestantes conminaron a los ciudadanos a protestar y a perder el miedo, para exigir que las autoridades municipales, estatales y federales garanticen la seguridad.

En marchas simultáneas, en la capital (Chihuahua) y en la ciudad fronteriza de Juárez, el grupo de activistas, identificado con la izquierda, pidió también el esclarecimiento del crimen del periodista policiaco Armando Rodríguez Carreón El Choco, asesinado el 13 de noviembre de 2008. Los dos reporteros ejecutados pertenecían a la plantilla de trabajadores de El Diario.

Con pancartas e imágenes de cámaras fotográficas y de los periodistas juarenses asesinados, y señalamientos por las poco más de 2 mil 400 ejecuciones cometidas en el año en esa frontera, se desarrolló la Sexta Kaminata contra la muerte, que se realiza como una medida de presión tras el asesinato de la activista social Josefina Reyes.

En la protesta se congregaron líderes de colonias, estudiantes y trabajadores de los medios de comunicación.

Luis Carlos Santiago fue asesinado la tarde del pasado 16 de septiembre por un grupo de desconocidos, que le dispararon desde un carro en movimiento, en tanto que su compañero Carlos Manuel Sánchez, herido de bala, pudo escapar de los agresores.

Marcha en la frontera sur
Portando mantas y pancartas, informadores de medios locales, estatales, nacionales e internacionales demandaron un alto a la violencia y seguridad para el gremio periodístico, al tiempo de solidarizarse con los familiares de los compañeros fallecidos en el país.

En un documento firmado por los comunicadores que se hará llegar al gobierno federal y al Poder Legislativo, del cual dio fe la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) a través de la visitadora adjunta Ana Lucía Ramírez, se refiere que los deudos de los periodistas caídos en cumplimiento de su deber de informar quedan en el desamparo por que no existe por parte del Estado la garantía en la ley de proteger socialmente a los hijos huérfanos, a las cónyuges viudas o a los doloridos padres.

"Por ello es que, desde esta región del Soconusco en la Frontera Sur de México, les solicitamos: un marco jurídico, de aplicación genera en todo el país, de protección social y a la integridad de los trabajadores de la información", refiere el escrito por entregarse.

En su intervención, el columnista Carlos Z. Cadena dijo que de acuerdo a la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos hasta ahora se llevan contabilizados 112 asesinatos de periodistas de 1983 a la fecha, de los cuales 12 permanecen desaparecidos, lo grave es que de ellos 46 han sido muertos en los 46 meses del actual gobierno federal y todos los casos se encuentran en la más absoluta y vergonzante impunidad.

Fuente: www.eluniversal.com.mx

viernes, 3 de septiembre de 2010

Periodistas en la guerra

Por: Víctor M. Quintana S.

Como están las cosas, casi cada reportera o reportero en Chihuahua, y en muchos estados de la República, deviene corresponsal de guerra. Pocas veces en la historia había sido tan riesgosa esta profesión en México, pocas veces tan necesaria. En esta interminable cuan ineficaz guerra decretada por Calderón, las y los trabajadores de los medios, sobre todo reporteros y fotógrafos, son no sólo testigos, también protagonistas de esta dolorosa historia social.

Una terrible prueba de la importancia de la labor de los trabajadores de la prensa, a la vez que de la molestia que ésta provoca en los poderes, ya sea institucionales, ya sea fácticos, son las numerosas agresiones que han padecido y que hacen de nuestro país el segundo más inseguro en el mundo para ejercer esta profesión. Agresiones que pueden venir tanto de los criminales, como de los supuestamente encargados de combatirlos.

Todos los días en los diversos medios impresos, digitales, radiofónicos o televisivos, hay muestras continuas del tenaz y comprometido trabajo reporteril. En estas mismas páginas de La Jornada, Miroslava Breach y Rubén Villalpando nos han regalado una y otra vez sus crónicas y reportajes del horror cotidiano que en Chihuahua se vive desde que comenzaron los operativos conjuntos.

Para enriquecer aún más el aporte periodístico a la documentación de esta improvisada batalla, varios periodistas acaban de publicar el libro colectivo La guerra de Juárez (Planeta, 2010), coordinado por Alejandro Páez, en el que toman parte Marcela Turatti, Sandra Rodríguez, José Pérez Espino, Enrique Lomas, Miguel Angel Chávez Díaz de León e Ignacio Alvarado. Excelente recolección de reportajes sobre estos años de combate en Juárez, sus antecedentes, consecuentes, personajes, impactos, etcétera.

Con el estilo propio de cada autor, pero coincidiendo en un ágil manejo del lenguaje, con no pocos destellos literarios y de new journalism, este grupo de periodistas chihuahuenses, jóvenes en su mayoría, nos presentan 24 estampas vívidas de otros tantos aspectos de esta batalla que tan sólo en el estado de Chihuahua ha arrojado más de 8 mil muertos, casi 30 por ciento del total nacional.

En estas páginas podemos encontrar la génesis personal de algunos maleantes; también, varias crónicas del dolor y la destrucción de familias. Viajes al origen local del cártel, con sus personajes como La Nacha y las odas cantadas al contrabando. Reconstrucciones de pasajes diversos de la guerra sucia en contra de la población, por parte de Ejército y policías. Pruebas narrativas de la corrupción de éstos. Asimismo, el constante acoso de las fuerzas del orden sobre los adictos. Nostalgias de la ciudad bullanguera, abierta, liberal, con sus noches interminables, que les fue arrebatada a los juarenses. Rastreos del origen del feminicidio, y la negligencia en diseñar políticas públicas para prevenirlo y terminar con su impunidad. Cuidadoso y documentado seguimiento de los daños colaterales de esta guerra: cierre de negocios, migración a Estados Unidos.

Con ejemplos como el de este libro, el de muchas notas y reportajes, las y los periodistas de este país nos están mostrando nuevas formas de generar no sólo información, también conocimiento. Éste no tiene que esperar a la labor de los académicos y expertos. Se va construyendo en la calle, en el día a día, en la investigación que combina la vivencia directa del que investiga con la entrevista, el análisis de documentos, la participación en algunos hechos.

Y lo que va quedando claro es que la prensa en sus diversas formas ha reafirmado y adoptado nuevas funciones sociales en este contexto muy concreto, en esta coyuntura de violencia. La primera de ellas, visibilizar lo que los poderes fácticos o institucionales se empeñan en ocultar: el dolor y la destrucción generada por aquéllos; la colusión de unos y otros, los datos de los terribles efectos de esta guerra: asesinatos, secuestros, violaciones, incendios, exilios.

La segunda, cuestionar las versiones oficiales: los verdaderos alcances de las estrategias de seguridad pública, el nivel de la corrupción y la colusión de servidores públicos, los fracasos de los operativos.

La tercera, ofrecer el punto de vista de las víctimas: de las familias de las mujeres asesinadas o desaparecidas; de los torturados o aprehendidos injustamente; de quienes sufren el terror de los levantones, extorsiones y secuestros.

En medio del horror, de la violencia criminal o de las instituciones, la sociedad mexicana deja relucir de pronto destellos de las reservas éticas y creativas que mantiene y reproduce a pesar de quienes la gobiernan y quienes la atacan. Una de estas reservas es el compromiso moral y profesional de muchos trabajadoras y trabajadores de la información. Otro pequeño oasis en este interminable desierto.



Fuente: www.jornada.unam.mx

martes, 24 de agosto de 2010

Crimen organizado acosa a la prensa: relatores

México, agosto 24.- En México, los crímenes más brutales contra periodistas son cometidos por el crimen organizado, lo que implica la necesidad de que el Estado cumpla con su obligación de brindar protección a los comunicadores del país, pues en la última década se han registrado 64 homicidios y 11 desapariciones.

Así lo indicaron Carolina Botero, relatora especial para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA), y Frank La Rue, relator especial de Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y Expresión, al dar a conocer un informe preliminar sobre las condiciones encontradas en México tras una visita que realizaron durante 15 días.

Los expertos destacaron que en México el pleno goce de la libertad de expresión enfrenta "graves y diversos obstáculos, pues además de asesinatos de periodistas hay una impunidad generalizada", e inclusive alertaron que en el territorio hay comunidades "silenciadas" ante el temor de sus comunicadores a informar por las amenazas y el acoso de la delincuencia organizada.

La Rue señaló que fue sorpresivo encontrar que en el país no existe ni siquiera un informe con estadísticas oficiales sobre los casos que se investigan de agresiones contra periodistas, ni los resultados que han tenido; tampoco hay una relación sobre los desaparecidos. Las únicas cifras que pudieron utilizar los relatores son las que proporcionó la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

También reconocieron que a pesar de haber solicitado una cita con el presidente Felipe Calderón esa no se logró, y el Gobierno federal tampoco ofreció un encuentro para la agenda de trabajo que cumplieron los relatores -entre el 9 y 25 de agosto-, y de acuerdo con La Rue éste pudo haber sido un buen momento para que el Ejecutivo hiciera un pronunciamiento sobre el tema de las agresiones a periodistas.

En conferencia de prensa, al dar a conocer los resultados de su visita, Botero y La Rue dejaron en claro que sin importar de dónde provenga la agresión o cuáles son las causas de un ataque contra un periodista "todo acto de violencia en su contra debe investigarse de inmediato, por su trabajo".

Confirmaron que uno de los fenómenos más graves es que México es uno de los países con mayor impunidad en América Latina y la situación se agrava pues gran parte de este fenómeno está asociado con los embates del crimen organizado, que también ha pretendido imponer su agenda en los medios de comunicación.

Botero dejó en claro que aunque los relatores no se entrevistaron con ningún integrante del crimen organizado, es un hecho que "han pretendido influir". Por ello, dijo que no se pide a los periodistas hacer actos heroicos; "en su lugar se debe exigir al Estado que proteja a quienes quieren seguir cumpliendo la labor informativa".

De hecho, La Rue destacó que hay comunidades silenciadas como Ciudad Juárez, Chihuahua, y Ayutla, en Guerrero, que fueron algunas de las que visitaron los especialistas, quienes esperan que el Gobierno mexicano comience a actuar de inmediato para atender una serie de recomendaciones que emitieron, que incluyen la necesidad de crear un comité de protección para tomar medidas reales para prevenir las agresiones contra periodistas en México, además de fortalecer la Fiscalía de la Libertad de Expresión de la PGR y capacitar a instituciones como el Ejército parara evitar que se violen sus garantías.



Fuente: www.eluniversal.com

viernes, 13 de agosto de 2010

Medios plantean trabajar unidos en temas de violencia

CULIACÁN, México, agosto 13.- La eliminación de identificaciones en vestimentas y vehículos de los comunicadores, cubrir en forma colectiva informaciones de violencia y dotar a los periodistas de un seguro de vida con cobertura amplia fueron los planteamientos para conformar un esquema integral de protección.

En la Reunión Internacional de Protección de los Medios y sus Comunicadores en el Ejercicio del Periodismo, que se desarrolla en Culiacán, se abordó la importancia de incrementar salarios y evitar la impunidad que prevalece en los casos de asesinatos contra reporteros.

Patricio Flores Sandoval, secretario del Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión y Radio (Sitatyr), criticó la postura asumida en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde como medida de protección a periodistas se recomendó usar chalecos blindados.

"Los medios electrónicos e impresos, en tema de coberturas de violencia extrema, deben olvidar la exclusividad y trabajar en forma colectiva con sus competidores, para brindar seguridad a sus reporteros, a los cuales deben despojar de toda identificación visible".

Participan empresarios y comunicadores de Colombia, Chile, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Venezuela y México, quienes hablaron sobre los bajos salarios de los periodistas.

Fuente:www.eluniversal.com.mx

sábado, 7 de agosto de 2010

'Si callan a uno, nos silencian a todos': reclaman periodistas

México, agosto 7 (EFE).- Cientos de periodistas mexicanos marcharon hoy en la capital mexicana y en otras ciudades del país en defensa de la libertad de expresión y para exigir el cese de las agresiones, la intimidación y acoso en su contra, una violencia que desde 2000 ha costado la vida a 64 de ellos y mantiene a 11 más desaparecidos.

"No queremos más compañeros asesinados, secuestrados ni desaparecidos porque no queremos zonas de silencio en el país.

Rechazamos cualquier acto de intimidación en contra de la libertad de expresión porque defendemos el derecho de los ciudadanos a saber", señaló un comunicado.

Los comunicadores se movilizaron del monumento del Ángel de la Independencia a la Secretaría de Gobernación, donde se realizó un acto simbólico para recordar la impunidad que hay en torno a los casos.

Con la marcha, convocada bajo el lema "Por su derecho a saber y mi derecho a informar.

No más agresiones contra periodistas", los comunicadores sociales buscaban recuperar su derecho a manifestarse por la vida, dijo a Efe Elia Baltazar, una de las organizadoras.

La manifestación transcurrió en silencio, con los comunicadores mostrando pancartas con exigencias como "Sin periodistas no hay información" y fotografías de compañeros asesinados.

"Es una marcha donde los periodistas mexicanos hemos renunciado a la palabra, porque la palabra está en riesgo", agregó Baltazar.

Los manifestantes pidieron un alto en los ataques que sufren por parte de grupos criminales que les hostigan con "amenazas telefónicas, por internet o directamente" en sus oficinas, e las que les advierten: "Esa foto o esa noticia no la publiques".

De las autoridades demandaron que garanticen la libertad de expresión y el ejercicio del derecho a la información "para todos los ciudadanos y periodistas".

También solicitaron "que se pongan en marcha en el corto las medidas necesarias para garantizar las condiciones de seguridad del trabajo periodístico en el país, con pleno respeto a la pluralidad, la libertad y la independencia de todos y cada uno de los medios de comunicación".

Los organizadores recuerdan que México es "el país más peligroso del continente para ejercer el periodismo", pese a lo cual no ha habido una "actuación urgente del Estado mexicano, de los gobiernos y las autoridades judiciales, federales y estatales" para frenar las agresiones contra los comunicadores.

"(El Gobierno) ni siquiera (ha obrado en favor) de las empresas de medios de comunicación, que también son víctimas de ataques violentos a sus instalaciones", dijeron los comunicadores en una nota, en la que recordaron que en lo que va de 2010 "al menos seis medios de comunicación han sido blanco de balas y granadas, amenazas de bomba e intento de incendio".

La cifra de este año duplica ya la registrada en 2009 y es seis veces mayor que respecto a 2008.

Miguel Ángel Granados Chapa consideró que la marcha era "un primer paso" en busca de "crear conciencia" y lograr "que si algo le pasa a un periodista, le importe al otro".

Entre las ciudades que se sumaron a las protestas están Xalapa y Acayucan (estado de Veracruz), Tijuana (Baja California), Hermosillo (Sonora), Monterrey (Nuevo León), Morelia (Michoacán), Tuxtla Gutiérrez (Chiapas), Chihuahua y Ciudad Juárez (Chihuahua), Oaxaca (Oaxaca), Guanajuato y León (Guanajuato), Culiacán (Sinaloa), y Acapulco (Guerrero).

Fuente:www.milenio.com